Introducción

Contratar una reforma y que el resultado sea defectuoso es una de las situaciones más frustrantes para cualquier propietario. Retrasos, acabados deficientes, humedades, instalaciones mal ejecutadas, abandono de obra o trabajos que no coinciden con el presupuesto pueden generar un perjuicio económico importante y, además, dejar la vivienda inutilizable durante semanas o meses.

Cuando una empresa de reformas incumple, el cliente no tiene que aceptar sin más una obra mal hecha. Puede exigir que se corrijan los defectos, reclamar una rebaja del precio, resolver el contrato o pedir daños y perjuicios, según el caso. El Código Civil permite reclamar indemnización cuando una parte incumple sus obligaciones por dolo, negligencia, morosidad o contravención de lo pactado, y también permite pedir cumplimiento o resolución en obligaciones recíprocas.

Resumen en seis puntos

  • Una reforma mal ejecutada puede reclamarse si hay incumplimiento contractual o defectos relevantes.
  • El presupuesto, contrato, facturas y comunicaciones son pruebas esenciales.
  • El informe pericial suele ser decisivo para acreditar defectos y coste de reparación.
  • No conviene reparar todo antes de documentar el estado de la obra.
  • Puede pedirse reparación, rebaja, resolución o indemnización, según la gravedad.
  • Actuar rápido y por escrito mejora la posición del propietario.

Qué se considera una reforma mal ejecutada

No todo desacuerdo con una reforma justifica una reclamación. Para que exista una reclamación sólida, debe haber una diferencia real entre lo contratado y lo ejecutado, defectos técnicos, retraso relevante, materiales distintos a los pactados, partidas no realizadas o daños derivados de una mala ejecución.

En reformas contratadas por consumidores, la normativa de consumidores reconoce derechos frente a faltas de conformidad, incluyendo subsanación, reducción del precio o resolución, además de indemnización de daños y perjuicios cuando proceda.

En obras de mayor entidad, también pueden entrar en juego reglas específicas sobre construcción, contratistas y responsabilidad por vicios constructivos, especialmente cuando los defectos afectan a elementos estructurales o a la habitabilidad.

Qué pruebas necesitas para reclamar

La prueba es la parte más importante. Antes de reclamar, conviene reunir:

  • Contrato o presupuesto aceptado.
  • Facturas, justificantes de pago y transferencias.
  • Conversaciones con la empresa.
  • Fotografías y vídeos de la obra.
  • Comparativa entre lo prometido y lo ejecutado.
  • Informe técnico o pericial.

El informe pericial es especialmente útil cuando la empresa niega los defectos o sostiene que todo está correctamente ejecutado. Un arquitecto técnico, perito o profesional cualificado puede valorar qué está mal, por qué está mal, cuánto cuesta repararlo y si la ejecución se ajusta a la buena práctica constructiva.

Qué puedes reclamar a la empresa de obras

La reclamación dependerá de la gravedad del incumplimiento.

  • Si los defectos son corregibles, puede pedirse que la empresa repare correctamente la obra sin coste adicional.
  • Si la reparación ya no interesa o la confianza está rota, puede reclamarse una rebaja del precio o el coste de contratar a un tercero para corregir los defectos.
  • Si el incumplimiento es grave, puede plantearse la resolución del contrato y la reclamación de daños y perjuicios.

Los daños pueden incluir cantidades pagadas de más, coste de reparación, daños en otros elementos de la vivienda, gastos derivados del retraso e incluso perjuicios vinculados a no poder usar la vivienda, siempre que se acrediten.

Errores que pueden hacerte perder fuerza

  • El primer error es pagar toda la obra sin revisar el resultado.
  • El segundo es aceptar cambios o defectos verbalmente sin dejar constancia.
  • El tercero es reparar por tu cuenta antes de hacer fotos, vídeos o informe técnico.
  • El cuarto es reclamar de forma genérica, sin concretar defectos, partidas afectadas e importe.
  • El quinto es esperar demasiado, permitiendo que la empresa alegue que los daños se produjeron después.

Caso ilustrativo

Un propietario en Madrid contrata una reforma integral de cocina y baño. Tras pagar gran parte del precio, detecta filtraciones, azulejos mal colocados, instalación eléctrica incompleta y materiales distintos a los presupuestados. La empresa promete arreglarlo, pero pasan semanas sin solución.

La estrategia correcta consiste en documentar el estado de la obra, encargar informe técnico, enviar requerimiento formal y reclamar reparación, reducción del precio o indemnización por el coste de corregir la reforma con otra empresa.

Preguntas frecuentes

  • Puedo reclamar si no tengo contrato firmado. Sí, si puedes probar el encargo mediante presupuesto, facturas, transferencias, mensajes o cualquier documento que acredite la relación.
  • Necesito perito para reclamar. No siempre es obligatorio, pero en reformas mal ejecutadas suele ser muy recomendable para demostrar defectos y cuantificar la reparación.
  • Puedo dejar de pagar si la obra está mal. Depende del caso y de lo pendiente. Conviene actuar con cautela y asesoramiento, porque dejar de pagar sin estrategia puede generar una reclamación en contra.
  • Qué hago si la empresa abandona la obra. Documentar el estado, requerir formalmente la finalización o reparación y valorar reclamación por incumplimiento contractual.

 

Una reforma mal ejecutada no debe afrontarse solo con quejas informales. La clave está en documentar, probar y reclamar de forma ordenada. Cuanto mejor se acredite qué se contrató, qué se hizo mal y cuánto cuesta corregirlo, más fuerte será la posición del propietario.

En Mugan Abogados asesoramos en reclamaciones por reformas mal ejecutadas, incumplimientos contractuales y daños en vivienda en Madrid y en toda España. Si una empresa de obras ha dejado tu reforma mal terminada, puedes contactar con nuestro equipo.